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martes, 19 de febrero de 2013

Lamparona, la atalaya de La Codosera.


La Lamparona es desde su posición geográfica, a poco mas de 6,5 km en línea recta, es la atalaya de La Codosera. Desde su ubicación se puede observar todo el término municipal, Alburquerque y Portugal cuya frontera la tenemos a escasos 250 m.


Es un lugar que tiene algo mágico y atrayente, poca gente es indiferente ante su majestuosidad y es raro encontrar a alguien que no haya subido alguna vez en su vida o que al menos le gustaría subir alguna vez. Yo he subido varias veces, la primera la hice andando y posteriormente varias veces en bicicleta como cuando hice la ruta por la Lamparona, Lapa …

                           
En plena Sierra de los Bastos a 596 m. de altitud esta la Lamparona. A lo largo de la historia este lugar ha sido aprovechado por el hombre. En el libro de Luis Alonso Rubio “ La Codosera:secuencia histórica de una villa rayana” habla de la localización de un recinto para guardar ganado en la cima. Decía que no se sabía cuándo se construyó pero que la técnica es semejante a la utilizada en épocas prerromanas en Hispania. Esto no quiere decir ni mucho menos que sea de esa época, pero que si utilizaron la forma de construirlo como en esa época.


Posteriormente  hasta los años 50 el lugar fue utilizado por la aviación. Se ubicó en la cima un faro el cual guiaba las aeronaves es sus vuelos transoceánicos. ¿Un faro dirán alguno? Pues si, ya que durante el segundo cuarto del siglo XX se estuvo desarrollando los radares el cual no culmino de forma efectiva hasta finales de la Segunda Guerra Mundial.


Una persona muy cercana me decía que su tío era el farero y que cada cierto tiempo subía un camión cargado de bidones de petróleo para alimentar el generador que daba energía al faro. Su trabajo consistía en repostar, mantener y encender el faro cada noche. Lloviese, nevase, hiciera calor… el faro debía ser encendido, de el dependía de que los aviones sortease sin problemas la sierra. Con la incursión del radar el faro fue desmontado y actualmente solo queda los muros de la caseta del guarda.


En noviembre de 1976, el Instituto Geográfico Nacional construyo un vértice geodésico donde poder tomar medidas geográficas de los alrededores. Es una construcción pequeña, concretamente un pilar de 1,20 m. de altitud donde se ponen los aparatos para la medición. Es una construcción que esta protegida y su daño o destrucción esta penado por la ley.


Actualmente todo el entorno de la Lamparona es utilizado para el uso maderero.
Es un buen lugar para pasear y reflexionar, ya que este lugar me trasmite paz y sosiego. Un lugar desde donde seguir nuestras excursiones a la Lapa, la Mimosa, La Tojera, Bacoco…

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jueves, 15 de noviembre de 2012

Cartografia linguistica de Extemadura-La Codosera

En el año 1995 la Universidad Complutense de Madrid comenzó su “Cartografía Lingüística de Extremadura” llegando el 14 de Noviembre de 1996 a La Codosera.

Tuvieron que buscar a una persona para que les ayudara a cumplimentar el cuestionario, la persona elegida fue Victoriano Vilés Ribero que por aquellas fechas era guarda de campo, realizándose el cuestionario en dependencias del ayuntamiento.

En el cuestionario se le realizaba preguntas de palabras sobre agricultura, industrias relacionadas con la agricultura, ganadería, actitudes socio lingüísticas y un cuestionario fonético.

Aquí podéis ver el cuestionario al completo.



Si lo prefieres puedes descargarlo.

domingo, 21 de octubre de 2012

La Codosera. Un Pueblo con Raíces y Costumbres Rayanas


Comunicaros que recientemente acaba de publicarse un libro sobre La Codosera. Su autor es José Luis Olmo Berrocal, persona muy conocida en por ser natural del mismo. Tras su jubilación, el escritor ha reunido una amplia documentación histórica , testimonial y gráfica (la obra incluye 192 fotografías en blanco y negro algunas y otras a todo color), de personas del pueblo y su entorno.  Tal como afirma en su prólogo, el objetivo que le ha movido a escribirlo, no de una manera académica sino más flexible y cercana, ha sido entregar un texto próximo  y entretenido para que el lector saque sus propias conclusiones. 


El libro está divido en cinco capítulos comenzando por describir el entorno donde se encuentra ubicado el núcleo urbano, hasta el último, que corresponde a la semblanza de algunos hombres y mujeres que destacaron muy positivamente en algunas de sus actividades. 

Como una guía de viaje puede leerse el primer capítulo, (El Entorno), describiendo el paisaje, expléndido en las cuatro estaciones del año,  los ríos y sus afluentes que surcan el término municipal dando vida y riqueza a cantidad de familias asentadas en casitas blancas y pintoresca que conforman la que es conocida como “La Campiña”, un paisaje muy próximo a la zona de La Raya, donde aparecen nombres en castellano y otros de claras raíces portuguesas, como El Marco, La Tojera, La Rabaza, Los Bastos o La Varse, donde el legislador tradujo mal este lugar a los que los antiguos pobladores llamaron La Vega, ( A Varzéa).  

Los capítulos II y III, corresponde a un estudio antropológico de las tradiciones y fiestas, enlazadas algunas de ellas con la cultura portuguesa, consecuencia del mestizaje de vivir juntos durante siglos. Es cierto que algunas son comunes a otros entornos rurales de Extremadura, pero la mayoría presentan rasgos específicos como la de los Mayos, (una celebración pagana y satírica), la dúa, (la explotación comunal, organizada por el Ayuntamiento, de ganadería porcina), las mariquillas, (coplas humorísticas que los conocidos de la pareja le cantaban por la noche ante a puerta de su vivienda, a las parejas que habían decido irse a vivir juntos sin pasar por el altar), o los campanillos del aleluya, (una explosión sonora de multitud de cencerros que los jóvenes a la carrera portaban por las calles la madrugada del Día de Resurección). No faltan los temas tratados referentes a la importancia que tuvieron las campanas para informar al vecindarios, además de indicarles las horas exactas, cuando algún vecino fallecía, los horarios de los actos religiosos  o cualquier desastre ocurrido que necesitase la colaboración de otras personas.  

En el capítulo de profesiones se nombran a los mochileros, motivo a que la Raya era como una lonja de contratación donde se colocaban cuantos hombres fuertes, audaces y amantes del riesgo necesitaban ganarse un jornal. Las cuadrillas de estos  llegaron a tener un peso muy importante en el contrabando del café principalmente, y por ello,  las fábricas para tostarlo se instalaron en lugares muy próximos a este entorno, como en Campomaior, Portalegre, Alegrete, Arronches, Valdecabalos, La Esperanza o en el mismo caserío de La Rabaza portuguesa.  


A lo largo del año eran muchas las fiestas que se celebraban de una forma diferente a como las conocemos actualmente, porejemplo,  la romería de Chandavila, donde las familias pasaban el día completo junto a la ermita compartiendo comida con familiares y amigos. La fiesta de los Quintos, coronada por la noche con un gran baile al que asistían como protagonista los jóvenes tallados antes de incorporarse al Servicio Militar.  Importantes eran las ferias, con rodeos de ganado en El Potril, novilladas en plaza de toros cerradas con carros y carretas y tres día seguidos de grandes bailes con orquestas y animadoras. La llegada del cine  también fue muy importante como entretenimiento, primero el mudo y después el sonoro traído por compañías de tirititeros que se instalaban en las plazas públicas por el que cobraban la voluntad del público asistente. Festivos eran los baños de los más jóvenes en las charcas del Gévora, donde no se necesitaba bañadores porque entonces no se usaban. 

Después de relatar de pasada como vivieron los vecinos el comienzo de la Guerra Civil, el libro termina con una serie de semblanzas dedicadas a políticos, como don Luis Ochoa, médicos, como don Gerardo, don Juán Sánchez Jara o don Diego Calderón, este último fusilado el primer día que llegaron las tropas nacionales a tomar el pueblo. Militares importantes, como don Agustín Gómez del Solar o don Gerardo Gómez Martínez, este último muerto en el bombardeo de los republicanos sobre la ciudad de Cáceres y cuyos reston reposan en el cementerio del pueblo. Entrañable es la figura de la señora María Turriña, una mujer encantadora y conocedora de la Raya donde ejercío sin haber ido nunda a la escuela, de comercianta, ama de casa y ayudante del médico cada vez que solicitaba sus servicios. A los maestros no se les olvida, como a doña Josefa Martín Cotano, que ejerció su magisterio unicamente en esta escuel durante cincuenta años, donde enseñó y educó a tres generaciones de mujeres codoseranas. Otro maestro a destacar fue Manuel Domínguez, en  La Varse, y por ello conoció la falta de infraestructuras existentes para llegar hasta la escuela junto a la ermita.  Mujeres pioneras como Celia Barroso, la primera telefonista y tambien la primera extremeña que obtuvo el carnet de conducir especial para camiones y autobuses. Hombres con ideas propias, amantes de los inventos, como el tío Pequeno, agricultor del entorno de la ribera de Jola. Y,  para terminar, una reseña dedicada al monumento histórico más importante, como es el Castillo, al que llaman de Juana la Beltraneja, porque dicen que aquí, en este lugar, permaneció prisionar la reína  por orden de su tía, la aspirante al trono de Castilla, que sería su sucesora con el nombre de Isabel la Católica.   

El resultado es una obra diversa, amable con el lector, en la que no faltan alusiones a las peculiaridades linguísticas de esta franja de tierra mestiza y bilingüe, en la que los habitantes desde pequeños aprendieron la palabra callarse en dos idiomas. 

AUTOR: OLMO BERROCAL, JOSE LUÍS
EDITORIAL: AUTOR-EDITOR
ISBN: 978-84-615-9044-5
EAN: 9788461590445
AÑO: 2012
NÚMERO PÁGINAS: 300
ENCUADERNACIÓN: Rústica
Donde adquirilo:
En diversos comercios de La Codosera, Universitas,  Librerias Proteo y Prometeo.

martes, 15 de mayo de 2012

El legado de Jenaro Lazaro Gumiel

Siempre me he preguntado que fue del legado de Lázaro Gumuiel y en concreto del Castillo de La Codosera.
He estado investigando y he encontrado cosas muy interesantes.

Tras la muerte de Jenaro Lázaro Gumiel el 15 de Septiembre de 1977, el religioso salesiano Victorio Mirón Ovejero presenta ante la Dirección General de Servicios Sociales el 12 de Febrero de 1979. La solicitud de clasificación de la fundación Gumiel Obra Social, instituida en La Codosera (Badajoz) y domiciliada en Madrid.


Anterior a esto Jenaro Lazaro Gumiel fundo "Gumiel Obra Social" según documento publico ante un Notario de Madrid con fecha del 3 de Febrero de 1977. En el que se nombre heredero universal de todos los vienes a Victorio Mirón Ovejero, con la obligación de atender y dirigir, con arreglo a su conciencia, las obras benéfico sociales proyectadas en el pueblo de La Codosera.


Por Orden Ministerial del 22-01-1980 y publicado en el BOE 15-02-1980 es clasificada como beneficiaria particular la Fundación Gumiel Obra Social en el que los fines prioritarios son: atención a los niños abandonados físico y moral, a las personas de la tercera edad y cualquier otra actividad tendente al bien moral y material de las persona, mediante la creación de una guardería, un hogar de formación familiar y la construcción en régimen de cooperación comunitaria de residencias para ancianos de las fincas y solares de la fundación.


El resultado de los bienes adscritos era de 24.150.000 pesetas y se confirman como componentes del patronato de la fundación a Victorio y Lorenzo Mirón Ovejero. Que casualidad son hermanos.


El 3 de Octubre de 1984 se firma un convenio en el cual se declara al Castillo de La Codosera como sub-sede del IDAP-EXTREMADURA en el cual se comprometen en buscar los medios necesarios para disponer de una infraestructura básica para su funcionamiento.
El convenio implica:
1º La cesión es a titulo gracioso e ilimitado.
2º Los terrenos cedidos se dedicaran a la actividad propias del convenio.
3º Se ceden los solares al suroeste del Castillo.
4º En caso de renunciar a la cesión se revertirían a la fundación.


El 4 de Noviembre de 1984 se firma la "Declaración de Chandavila" en lo que se supone que es la sede del Centro Iberoamericano de Formación Asistencial y Sub-sede nacional del Instituto Andino de Artes Populares que no es otro que el Castillo de La Codosera.  


Pues bien parece ser que todas esas buenas intenciones que había al principio, no ha llegado a La Codosera. Pero si ha llegado a una finca de Alalpardo (Madrid).


La Fundación Gumiel puso en marcha en 1989 la primera y única residencia que atiende a inmigrantes retornados españoles. Su objetivo es acoger a “niños de la guerra” y emigrantes españoles mayores de 60 años sin recursos que desean volver a España. Ofrece acogida temporal y asistencia sanitaria y social a unos 50 residentes durante el tiempo de permanencia, desde su llegada a España hasta que se les concede una plaza en una residencia de la Comunidad Autónoma de origen. En la residencia El Retorno se juntan las historias y los recuerdos de unas vidas difíciles, marcadas por los duros años de guerra y posguerra. “Aquí me quieren y me respetan, que ya es mucho”, relata una de las residentes. Triodos Bank ha financiado las obras de ampliación y rehabilitación de la residencia.


Aparte de esto la Fundación Gumiel Obra Social recibió del estado publica una resolución de 19 de julio de 2010, de la Dirección General de la Ciudadanía Española en el Exterior ayudas para actividades asistenciales y de atención a mayores y dependientes un total de 315.000 €. En el 2008 recibió ayudas por un montante de 360.000 € . Y entre los años 1989 y 1990 otros 500.000 €, esto son solo algunos de las ayudas recibidas de la fundacion las cuales seguro que hay mucho mas.


Pues bien parece ser que ni los deseo de Jenaro Lazaro Gumiel ni los de muchos habitantes de La Codosera que tal vez pensaba que algo de su patrimonio podría ir para el municipio se ha cumplido.


Es una pena tener un edifico como el Castillo que no esta aprovechado En sus instalaciones se podría poner un museo con las obras, bocetos y otros enseres de Jenaro Lázaro Gumiel para el conocimiento y estudio de los visitantes, escolares … Se podría hacer una sala de exposiciones e invitar a exponer a artistas locales o invitados para que se promocionaran. Alquilar salones para reuniones tanto para empresas privadas, entidades publicas y ofrecerle dichos salones a la Junta de Extremadura para reuniones nacionales e internacionales con otras administraciones o entidades. De esta forma se daría publicidad a la población para que los turistas visitaran la población, daría trabajo y se abarbechara un edificio que con la falta de uso podría deteriorarse con el tiempo.

Solo espero que esto cambie y que las Administraciones Publicas se implique para saber en que situación se encuentra tanto el patrimonio como las cuentas de dicha Fundación y que al menos alguna cosa que deseaba el fundador llegue a la población, por que esto seria una forma de inversión y de trabajo para el pueblo.

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jueves, 1 de septiembre de 2011

La frontera que nunca existió. Viaje por la Raya de Extremadura y el Alentejo

La frontera que nunca existió. Viaje por la Raya de Extremadura y el Alentejo.
Es el libro publicado por Alonso de la Torre en el año 2006 y que en sus 200 paginas habla sobre la vida en ambos lados de esa linea trazada en un papel que es la frontera.
Lo podéis adquirir por unos 13€ en las librerías con el ISBN: 9788476718742, un precio que no es escusa para no comprarlo y saber mas sobre esa forma de vida.

Descripción:

Una cosa es la raya y otra, muy distinta, la Raya. Porque aunque la raya como línea administrativa divisoria nunca haya existido para los habitantes de los pueblos fronterizos, la Raya como comarca a caballo entre el Alentejo y Extremadura siempre ha estado ahí con sus pueblos legendarios, sus personajes inefables, sus negocios extraños, sus fortalezas... Este libro es un recorrido por esa Raya portuguesa y española, extremeña, alentejana y lusitana, un viaje parsimonioso de pueblo en pueblo, con parada en los restaurantes y las gasolineras, para conversar con los enterradores, las pianistas, las camareras, los pastores y los jóvenes historiadores que viven en las villas, aldeas y alquerías de una frontera que para ellos nunca existió, pero que ha marcado sus vidas hasta convertirlos en personajes de leyenda, en protagonistas de un cuento mágico donde no se distingue bien el ensueño de la realidad, donde se sabe muy bien quién es quién, pero nunca queda claro de dónde es cada quién.

martes, 28 de junio de 2011

La Codosera: Secuencia Histórica de una Villa Rayada.

Ahora que llega las vacaciones y algunos no saben que hacer, os voy a recomendar la lectura de un libro el cual ya he adquirido varios para regalo y para mi el cual es muy interesante para conocer la historia y el legado cultural de La Codosera.

No es otro que el libro que Luis Alfonso Rubio Muñoz publico en el 2005 con el nombre de "LA CODOSERA: SECUENCIA HISTÓRICA DE UNA VILLA RAYANA". Libro el cual se ha pretendido llevar a cabo un estudio histórico minucioso, apoyándose para ello en fuentes arqueológicas, documentales y bibliográficas, si bien la mayor parte del contenido resulta novedosa ya que incorpora numerosos datos inéditos hasta ahora. Se ha hecho especial hincapié, por parte del autor, en la relación que guarda lo que hoy es La Codosera con el área geográfica circundante , aun lado y otro de la frontera, y la importancia que esta última ha tenido en la evolución histórica de este municipio.


Os lo recomiendo primero por ser un libro muy interesante para comprender la historia de La Codosera y que en sus 243 paginas cuentan con numerosas fotos y mapas para comprender lo que se dice en dicho libro. Y sobre todo su precio 13,80€, un precio muy apropiado para un libro que debe de llegar a todo el publico.

Enlace de la Diputacion de Badajoz donde puedes comprar "LA CODOSERA: SECUENCIA HISTÓRICA DE UNA VILLA RAYANA".

martes, 10 de mayo de 2011

Carabineros en Bacoco, hoy centro turistico.

A finales del siglo XIX o principios del XX las autoridades de la Fiscalía en España decidieron construir un Cuartel de Carabineros en este sitio, donde residían los funcionarios encuadrados en el servicio de control de los intercambios no autorizados en las fronteras (contrabando). Posteriormente en el año 1944 este cuerpo pasó a depender del de la Guardia Civil que se encargaba no solo de labores de control para la Fiscalia sino para el Ministerio de Defensa.

En él residían siete agentes (integraban el destacamento seis guardias y un cabo) con sus respectivas familias, estas se integraban en la población compartiendo las mismas tiendas y los
mismos colegios para sus hijos.



Estado del cuartel antes de la reforma.

En el año 1966 este cuartel se cerró debido a su mal estado de conservación y permaneció abandonado arruinándose hasta que la UGT de Extremadura, junto con el Ayuntamiento de La Codosera en el año 2000 decidieron rehabilitarlo mediante la creación de una Escuela Taller en la que se formaron 30 jóvenes de la zona, aprendiendo distintos oficios profesionales para su capacitación como albañiles, fontaneros, electricistas, carpinteros, etc. durante 2 años, incorporándose posteriormente gran parte de ellos a empresas de servicios de su zona y de otras zonas de la región.



Estado actual.


En la actualidad las instalaciones están acondicionadas para desarrollar actividades de formación, reuniones, conferencias, ocio, tiempo libre y alojamiento cumpliendo con los requisitos legales establecidos para ello. También están habilitadas para ofrecerlas como Apartamentos Rurales.

La empresa Acciones Formativas y de Turismo de Extremadura SL, es la encargada de gestionar, acondicionar, comercializar y dirigir las actividades que se desarrollen en el centro.

Podeis pedir informacion en Tlf: 628 455 946 reservas@parajedebacoco.es o visitar su web http://www.parajedebacoco.es/index.php

viernes, 1 de abril de 2011

El puente Romano o Medieval


En la actualidad solo se conserva, por decirlo de alguna manera, las bases del puente el cual se derribo en el ultimo tercio del siglo XX.


En las márgenes del Río Gévora junto a la gasolinera, se encuentran las ruinas del que se conoce como el puente Romano pero los historiadores consideran que mas bien por construccion es de origen medieval siglos XIV ó XV pudiendo ser su origen romano.

Prácticamente desconozco imágenes en vídeo del puente y solo tengo referencia de esta grabación de principios de los años 70.

martes, 25 de enero de 2011

Chandavila, en el ABC de 1945

Recientemente cayo en mis manos un pequeño articulo del periódico ABC.
Fechada el Martes 19 de junio de 1945 en el se hablaba sobre la aparición de la Virgen de Chandavila y el cual reproduzco para el conocimiento de todos.



ABC Martes 19 de Junio de 1945
¿UN HECHO MILAGROSO?

La Codosera (Badajoz) es un pueblo de tres mil habitante, que dista dos kilómetros de la raya de Portugal. En sus proximidades, según nos escriben personas de respetabilidad que figuran vecindario, ha ocurrido un hecho milagroso, que nosotros recogemos porque está lleno de fe y unción religiosa y porque en el intervienen la autoridades.

El dia 2 del corriente mes, hacia las cinco de la tarde, regresaba de la frontera la niña de diez años de edad Marcelina Barroso Expósito. Al llegar al sitio llamado de Chandavila, dirigió la mirada hacia el cielo y vió que en el se destacaba la imagen de Nuestra Señora de la Soledad. Se hincó de rodillas y rezó, fervorosamente. Cuando llegó al pueblo habló de la celestial aparición, y dos días después más de 500 personas, entre ellas las autoridades civil, militar y eclesiastica de lugar acudieron al sitio señalado por la niña.

Muchos de los allí presentes vieron que, en efecto, se dibujaba la imagen de una Virgen a poca distancia y que, con un breve ademán, llamaba a Marcelina. Esta, siempre de rodillas, acudió al llamamiento por un terreno muy escabroso en el que abundaban las zarzas y los erizos de castaño, y así ando unos cien metros. Con profunda emoción observaron todos, al regreso de la niña, que ésta no presentaba ni una erosión ni un arañazo en sus rodillas, ni en sus manos. Interrogada por las autoridades, dijo que la Santísima Virgen había tendido entre ella un hermoso césped, muy tupido, como una alfombra, y que por él había caminado. La Señora pidió a la niña que en aquel mismo lugar se levantara una ermita.

Puesto el suceso en conocimiento del prelado por el párroco de La Codosera, su ilustrisima ordenó que se incoase un expediente en el que depusieron todos los testigos el mayor número de detalles.

Los vecinos del pueblo quieren que la ermita este levantada el dia 4 del próximo mes de Septiembre, dia de Nuestra Señora de la Consolación.



Espero que os haya gustado este documento histórico en el cual se reproduce como la noticia llego a todos los rincones de España.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

La frontera lingüística hispano-portuguesa.


La frontera lingüística hispano-portuguesa en la provincia de Badajoz, es parte de la publicación Revista de la Filología

Romántica, en el cual se habla sobre la similitudes culturales de los dos lados de la frontera.


A partir de la pagina 146 podréis leer lo relativo a La Codosera y sus pedanias fronterizas. Según dice la inmensa mayoría de pobladores cercanos a la frontera son de origen Portugués, que en los últimos tres siglos compraron tierras en España al encontrar estas con mayor facilidad y ser de menor precio.

También hablan sobre el comercio y el contrabando, destacando que la mayor parte del comercio se hacia por La Tojera.

Pienso que este texto puede ser interesante para comprender mejor la cuestion cultural a los dos lados de la raya. Si lo deseas descargate el archivo.

miércoles, 21 de julio de 2010

El Ducado de Alburquerque y La Codosera.

Fronteriza con Portugal, situada en la actual provincia de Badajoz,
Alburquerque se constituía como una zona de tránsito y de intercambios, pero
también como un límite que debía custodiarse y estar expectante a cualquier
movimiento del reino portugués. A poca distancia se situaba La Codosera,
donde se levantaba una nueva fortaleza, más cercana aún a la frontera y, por lo
tanto, mucho más expuesta a las disputas con el reino vecino; que podía servir,
además, como primera defensa de la vecina Alburquerque. Recordemos que
durante el reinado de Enrique IV el rey de Portugal, Alfonso V, estuvo muy
pendiente del futuro de Castilla y siempre dispuesto a enlazar gracias a un
matrimonio con la infanta Isabel. Las relaciones y negociaciones con el reino
de Portugal eran constantes, pero una posible intervención en Castilla era
siempre una posibilidad ante los críticos acontecimientos vividos a partir de
finales de 1464, con una nobleza rebelde a la autoridad del rey y con
constantes cambios de obediencia hacia uno u otro heredero (Juana o
Alfonso).

Alburquerque era, por lo tanto, una villa de suma importancia por su
situación militar y estratégica, así como, no lo olvidemos, económica. La
entidad de sus señores igualmente certifican el valor de esta localidad.
La documentación que conserva el ADCA sobre este ducado –nos
referimos exclusivamente a la villa de Alburquerque– documenta a Fernando I
de Aragón como señor de esta villa, así como cabeza del estado señorial de su
mujer doña Leonor de Alburquerque. Ortega Calderón nos aporta la
información concerniente a los señores que desde doña Leonor y don
Fernando tuvieron la villa.

Alburquerque fue heredado por su primer hijo, el infante Enrique,
maestre de Santiago; sin embargo, éste fue puesto en prisión en 1422 por Juan
II, tras los acontecimientos desencadenados por el «golpe de Tordesillas», que
mantuvieron apartado al monarca del gobierno y ejerciendo como soberano al
propio infante. Tras su detención, Alburquerque, junto con otras posesiones
extremeñas, quedó bajo la custodia de Juan de Aragón, rey de Navarra,
hermano del mismo don Enrique. Sin embargo, la villa tuvo que ser tomada
por el propio monarca castellano poco después, aunque la perdería en 1425,
volviendo a manos de don Enrique. Posteriormente, la expulsión del rey
navarro de la corte castellana desencadenó la guerra entre Aragón y Castilla. El
infante Enrique se retiró entonces a sus posesiones extremeñas, refugiándose
en Trujillo. Álvaro de Luna consiguió conquistar esta ciudad e intentó hacer lo
propio con Alburquerque, pero sin éxito. Cuando el rey de Portugal entró en
la contienda en 1432, Juan II entregó una carta de creencia a don Alfonso de
Guzmán para que tomara posesión de Alburquerque, pero el retorno de los
infantes de Aragón hizo que cayera de nuevo bajo el control de don Enrique,
quien concedió la custodia de la ciudad a Ruy López Dávalos. Sería después de
la batalla de Olmedo y tras la muerte del infante don Enrique en Calatayud
cuando Juan II se la concedería a Álvaro de Luna, quien pasó a ser su señor el
10 de septiembre de 1445. También recibiría La Codosera.

Las dos posesiones pasaron de esta manera a ser parte del mayorazgo
del condestable, y por lo tanto, futura propiedad de su hijo, don Juan de Luna,
quien obtendría sobre la villa el título de conde de Alburquerque. Cuando
Álvaro de Luna fue condenado a muerte, la villa recibió órdenes de retirar su
obediencia a quien hasta ese momento había sido su señor; sin embargo, ésta
opuso resistencia. Juan II concedió entonces a Juana de Pimentel, viuda del
condestable, las villas de La Adrada, Arenas de San Pedro, El Colmenar, Castil
de Bayuela, Higuera de las Dueñas y San Martín de Valdeiglesias, a cambio de
Alburquerque, Trujillo, Montánchez y Azagal. Como ya hemos referido,
cuando Juana Pimentel faltó al pleito homenaje debido al rey al prestar ayuda a
su hijo don Juan de Luna, rebelde igualmente a Enrique IV, sus posesiones
fueron confiscadas. Y como ocurriera con otras villas que formaron parte del
patrimonio de los Luna, la villa de Alburquerque pasó finalmente a manos de
don Beltrán de la Cueva el 22 de noviembre de 1464 con el título de ducado.
Junto a ella, también, La Codosera.

No fue hasta primeros de 1465 cuando encontramos documentación
sobre su toma de posesión de la villa. Así, en enero de este año encontramos
un traslado de la carta en la que don Beltrán comunicó a los vecinos de
Alburquerque que el rey le había hecho merced de la villa, con el compromiso
de confirmar sus privilegios, franquezas y exenciones. Un mes después,
Enrique IV ordenó a los vecinos de Alburquerque que recibiesen a Beltrán
como su señor. Pedro de Cáceres y a Luis de Gálvez, criados del duque,
fueron los encargados de acudir ante el concejo y oficiales de Alburquerque
con las cartas que le hacían señor de la villa. Sin embargo, la aceptación de
éstos y de los vecinos no fue inmediata. Como pone de relieve Rodríguez
Villa, Alburquerque no vio con buenos ojos su enajenación del realengo,
puesto que esperaban que del dominio señorial viniera la pérdida de sus
derechos tradicionales. Con el fin de que su nuevo señor tuviese a bien
confirmar aquéllos, Alburquerque opuso resistencia durante unos meses,
defendiendo su postura alegando al perjuicio que la enajenación de la villa del
realengo podía suponer para la Corona. Naturalmente, como razón secundaria
admitieron estar temerosos de lo que pudiera ser de sus derechos y
privilegios.

Otra razón, que hizo dilatar más la toma de la villa por el duque, fue
que la aparición del duque en el ámbito extremeño podía alterar el equilibrio
de poderes de la zona. Pero el monarca no atendió a razones y, pese al
empecinamiento del concejo de Alburquerque de no recibir a los oficiales de
don Beltrán, confirmó de nuevo su decisión so pena de la pérdida de los
bienes sus bienes y oficios de los que se opusieran. Finalmente,
Alburquerque aceptó a cambio de que don Beltrán confirmase sus privilegios.
Los miembros del concejo procedieron a someterse al ritual convenido
para estos casos. El alcalde de la villa aceptó las cartas, colocándoselas sobre la
cabeza como era costumbre para simbolizar que hacía señal de obediencia. El
concejo las acató igualmente convencido, afirmaba, de que las villas se
engrandecían en manos de semejantes señores, eran más honradas y se
llenaban de ornamentos más engalanados. Pedro de Cáceres recibió en
nombre de don Beltrán la obediencia de la villa y posteriormente se pregonó
para que fuera de conocimiento público. Sin embargo, a los vecinos no gustó
el hecho de que fuera «un suplente» el que tomara posesión de la villa, puesto
que quebrantaba los privilegios, libertades y franquezas de la misma, por lo
que reclamaron la presencia del duque. No obstante, y pese a las retóricas
palabras de ensalzamiento de su nuevo señor que hemos transmitido, tampoco
les había agradado que el rey hubiese «enajenado» la villa para entregársela a
don Beltrán, puesto que se testimonian quejas al respecto.

Como alguacil se nombró a Pedro de Frosillo. En este acto, cargado
igualmente de gran simbolismo, se estableció la prohibición de que ningún
vecino sacase de la villa trigo, cebada, harina o vino, ni tampoco de los
arrabales.
Tan sólo un día antes está fechado el documento por el que se hacia
entrega de la tenencia y fortaleza de la villa de Alburquerque a Alfonso de
Torres, comendador de Valverde, perteneciente a la Orden de Santiago y
maestresala del rey. Fue Juan de Torres, personaje del que hablaremos
posteriormente largo y tendido, quien presentó la carta de poder que el duque
emitió a Pedro de Cáceres y a Luis de Gálvez para que aceptaran al nuevo
tenente de la fortaleza y castillo de Alburquerque. Seguidamente, don Alfonso
de Torres la traspasó a su hermano el mismo Juan de Torres, para que
...en nombre del dicho señor duque e en mi lugar podades tomar e
tomedes e rresçibades la thenençia e posysyón e fortaleza e castillo de la
dicha villa de Alburquerque, e el corregimiento e alguaziladgo todos los
otros ofiçios de la dicha villa e su tierra pertenesçientes al señor duque
[...].
Así pues, Juan de Torres se constituyó en el custodio efectivo de la
fortaleza y castillo de la villa en nombre del duque de Alburquerque y de su
hermano don Alfonso; naturalmente una vez hechos los juramentos y
recibidas las llaves de todas las torres y puertas. No fue el único Torres que
obtuvo cargo en la villa de Alburquerque al servicio del duque, pues nos
consta que otros hermanos de Alfonso y de Juan de Torres, de nombres
Martín y Diego, trabajaron en la defensa de la ciudad, así como en la
conservación de la fortaleza. En el caso de Martín, sabemos que tenía el cargo
de capellán por mandado del rey.
Repartidos los cargos más importantes y aceptada la obediencia de sus
moradores hacia don Beltrán, éste podía ejercer la explotación de lo que
constituía ya su señorío. Sin embargo, era la concesión del mayorazgo sobre
sus posesiones lo que le permitía a un señor constituir un patrimonio
inalienable que formase parte de la herencia de su hijo primogénito, indivisible.
La concesión de Alburquerque y La Codosera, como otras villas, había sido
entregada por juro de heredad, para el duque y sus herederos; con lo que se
garantizaba su posesión perpetua y transmisible como herencia. Pero el
mayorazgo permitía favorecer al primogénito con el fin de que el patrimonio
no fuese repartido y el linaje Cueva menoscabado hasta su desaparición. Así
pues, a principios del año 1466 Enrique IV otorgó privilegio a don Beltrán
para fundar los mayorazgos de Alburquerque, con lo que la transmisión del
ducado estaba asegurada.
Los datos acerca de la organización de la villa quedan reflejados en el
Estado de Alburqueruque, conservado en el Archivo de la Casa Ducal de
Alburquerque, y que ha sido analizado por Franco Silva.
En el momento en que Alburquerque fue cedido a don Beltrán, la villa
tenía una entidad muy notable, lo que queda reflejado en el número de vecinos
con el que contaba, 1.500. Su más alto representante era el alcalde mayor,
quien administraba la justicia y cuyo salario era pagado por el mismo duque, ya
que la villa se había negado a sostener el cargo. El concejo, estaba
constituido por dos alcaldes ordinarios, tres regidores, un procurador general,
un secretario, que ejercía las funciones de escribano del cabildo, y un
mayordomo; todos ellos elegidos por los vecinos, que ofrecían una lista de
nombres entre los que escogía el duque. Don Beltrán también tendría la
responsabilidad de nombrar el oficio de alguacil, frecuentemente entregado al
alcalde mayor. Y finalmente, nombrado anualmente por el duque entre
hombres de su confianza era el alcaide del castillo de la villa; un oficio de
máxima relevancia, por cuanto de él dependía el mantenimiento y guarda del
sistema defensivo de la ciudad, como por sus privilegios e ingresos.
Don Beltrán percibiría la renta de las ejecuciones, los ingresos
derivados del arrendamiento de la escribanía y la escribanía de sacas, la renta
de la aduana y de la correduría, del montazgo y el montazguillo del puerto de
la Mula, las rentas decimales, las rentas de esclavos y mostrencos y las minas.
Asimismo tenía derecho de patronazgo y podía presentar candidato para el
arciprestazgo de la villa, aunque la última decisión sobre su nombramiento la
tenía el obispo de Badajoz.

La villa de La Codosera, que también contaba con una fortaleza, era
gobernada por un corregidor, que solía ser el alcalde mayor de la villa de
Alburquerque, y que juzgaba todas las causas civiles y criminales de primera
instancia y las apelaciones a las sentencias de los alcaldes ordinarios. Éstos eran
dos, nombrados por el duque, quien también elegía dos regidores, un
procurador general, un mayordomo, un escribano de concejo y al alguacil.
Don Beltrán percibiría los ingresos correspondientes al arrendamiento de la
escribanía pública, las rentas decimales, la renta de la veintena y los derechos
sobre esclavos y mostrenco. Suyos serían los molinos, el mesón y los hornos, y
tendría derecho de patronazgo sobre la iglesia de la villa.
Franco Silva calcula que en 1474 don Beltrán podría llegar a ingresar
dos millones de maravedís por las rentas señoriales de Alburquerque y La
Codosera
, lo que nos da una idea del potencial económico de la villa. Los
ingresos totales, por todo su estado señorial, calcula este historiador que se
situarían en nueve millones de maravedís, lo que le convertía en uno de los
hombres más ricos en el tránsito a la Modernidad.

jueves, 8 de julio de 2010

Cartografia del S. XVIII y XIX

CARTOGRAFÍA: La cartografía como ciencia es obra de la civilización helénica. Hasta el descubrimiento de la forma esférica de la Tierra (filósofos pitagóricos) y la medición del arco del meridiano por Eratóstenes de Cirene (-275 a -195), toda representación cartográfica no podía ser más que un simple croquis. A partir de estos descubrimientos pudo establecerse la red de meridianos y paralelos que permitiría a Tolomeo (100-178) la realización de un mapa del mundo por él conocido con una casi correcta situación en latitud y longitud de las tierras representadas. El primer problema planteado por la representación cartográfica fue la transposición de la retícula de meridianos y paralelos de la esfera al plano. Tolomeo se sirvió de la proyección cónica, la más empleada en su época. Los romanos no se interesaron por la cartografía científica y volvieron a la representación esquemática. La alta Edad Media representa un gran retroceso en la ciencia cartográfica: se olvidaron los conocimientos helénicos y se llegó a un esquematismo simbólico, fruto de una concepción bíblica del mundo. El desarrollo de la navegación en la baja Edad Media reanimó la cartografía. Aunque sin el carácter matemático de la cartografía helénica, las nuevas cartas de navegación dan idea aproximada del mundo medieval conocido. Destaca la escuela cartográfica de Mallorca, con la familia Cresques. Los árabes fueron los primeros en adoptar las técnicas cartográficas de los griegos, y entre los cartógrafos musulmanes sobresalieron los de al-Andalus. Mediante el empleo del astrolabio, los musulmanes llegaron incluso a perfeccionar los conocimientos helénicos, y realizaron los primeros portulanos o cartas náuticas. El descubrimiento de la brújula (s. XII) aumentó la importancia de los portulanos. No obstante, la carta náutica no alcanzó una importancia decisiva hasta que el ansia de descubrimientos geográficos del Renacimiento obligó a la navegación de altura prescindiendo de puntos de referencia costeros. La carta plana, con la retícula de meridianos y paralelos equidistantes cortándose en forma ortogonal, fue la salvación del problema de la navegación transoceánica. El holandés Mercator o Kremer perfeccionó definitivamente este tipo de carta mediante la proyección cilíndrica isógona, que utilizó en su mapamundi en 1569. A partir de este momento decisivo los conocimientos cartográficos van progresando de forma paulatina gracias a la mejora de los instrumentos de medición de latitudes y longitudes y a las expediciones geográficas destinadas a cartografiar las regiones desconocidas del Globo. Sin embargo, el principal impulso tuvo lugar en el S. XX gracias a los progresos de la técnica, tales como la fotografía aérea y, posteriormente, el dominio del espacio.
Diccionario Salvat.

En España, en la segunda mitad del siglo XVIII y durante el siglo XIX, cabe destacar la obra de Tomás López, cartógrafo español formado en París, autor del Atlas geográfico de la América Septentrional (1758) y del Atlas geográfico de España (1810), y la obra de Francisco Coello, que publicó en el Atlas de España (1847) los mapas de 34 provincias, de las 49 que entonces tenía España. En 1870 se creó el Instituto Geográfico, hoy Instituto Geográfico Nacional, su labor principal fue la edición del Mapa Topográfico de España.


Badajoz 1849

Badajoz 1853
Extremadura 1570 Extremadura 1776
Extremadura 1776
Extremadura 1798
Extremadura 1837



Colección cartográfica del Archivo-Biblioteca de la Excma. Diputación de Cáceres procede de las adquisiciones efectuadas en subastas y en librerías de ocasión. Comprende esta colección mapas extremeños desde el siglo XVI hasta la actualidad.

lunes, 21 de junio de 2010

El castillo de La Codosera.



El castillo de La Codosera o conocido por algunos como castillo de La Beltraneja, cuyo hecho no se ha podido probar, además de ser muy improbable. Posiblemente en el primer cuarto del siglo XIV, sirvió de atalaya, parapeto y primera línea defensiva frente a Portugal.





Los constantes ataques e incursiones de los portugueses,que en su mayoría provenían del castillo de la población de Alegrete, llevaron en el año 1.325 a la toma de La Codosera, después de un asedio de siete meses por parte de Alfonso IV de Portugal, y a la destrucción de casi todas las defensas del castillo.Por su cercanía a Portugal y muy próximo a localidades con castillos como Alegrete, Arronches u Ouguela, fue una importante avanzadilla para la defensa del castillo de Luna en la localidad de Alburquerque.




Posteriormente destruido entre 1640 y 1668 en las guerras contra Portugal.

Situado en un extremo del pueblo no se puede decir que el castillo esté construido en un lugar inexpugnable, ya que no está protegido por ningún accidente geográfico de relevancia.
Ha sufrido diferentes reconstrucciones con los años. Junto al Castillo se levanta la imagen del Sagrado Corazón de Jesús en actitud de bendecir al pueblo. Esta imagen fue realizada por el escultor Jenaro Lázaro Gumiel en el año 1957 el cual lo adquirió y reformó para residir y tener su taller de escultura en él. El castillo es de propiedad privada y no se puede visitar.

El castillo se encuentra bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.





domingo, 13 de junio de 2010

Los Molinos en La Codosera.

En esta ocasión presento una serie de fotografías realizadas en mis rutas con la Mtb.
En esta serie de fotografía se que no están todos los que hay o había en el término de La Codosera, incluso hay uno el del Suizo que perteneciendo a Alburquerque pienso que debería estar por su cercanía y por estar en la rivera del Gévora.


Enpezaremos por el molino que tal vez sea el mas emblemático de La Codosera, el molino del Duque. Su construcción debe ser posterior a 1509, fecha en la que el II Duque de Alburquerque concede una serie de beneficios a los habitantes de La Codosera.
Su estructura ha sufrido muchos cambios a lo largo de los años. No sabemos si el edificio, tal y como hoy se levanta, se corresponde en su planta con la original.
En algunas zonas de la obra se observan materiales reaprovechados,como sillares de granito, también abunda escoria de fundición y también se localizan restos romanos, y se sabe de la existencia de una necrópolis de inhumación tardorromana o visigoda. También se ubica en la zona,hasta su derrumbamiento, el llamado "puente romano", que unía ambas márgenes del río Gévora.



Es una pena el estado de abandono en el cual se encuentra por parte de sus propietarios y el desinterés de las Administraciones Publicas en el mantenimiento del edificio por el interes histórico y cultural. Pudiéndose utilizar para el conocimiento de viejos oficios a escolares y visitantes de la comarca.


Este molino lo pude visitar hace muchos años gracias al abuelo de mijer y al ultimo molinero que trabajo en el. Gracias a este ultimo pude hacer las fotos del mecanismo de del molino, el cual pude ver en funcionamiento y moler arroz para quitarle la cascara de este cereal.





Continuamos con el molino de la Fabrica, situado entre la gasolinera y el puente medieval conocido com "el puente romano". Frente a el esta La Frabrica el cual fue construido en 1955 el cual esta en des uso, otra muestra de dejadez y falta de interes para la mejora de la poblacion en temas economico, turisticos y culturales por parte de las Administraciones.







El molino de Zahurdón, está ubicado próximo a la población en el paraje conocido como los Zahordones. Su estado no es bueno pero mantiene en pie sus muros lo cual nos puede dar una idea de cómo era.


Continuamos el camino en dirección al puerto cebollino, junto a la orilla del Gévora y llegamos al molino de la Changarrilla, en buen estado de conservación y reformado recientemente.


Muy próximo al de la Changarrilla está el de los Batanes, su estado no es bueno, pero aun tiene su utilidad para uso agrario.


El molino de la Chola en realidad heran dos, uno de aceite y el otro de cereal. Esta proximo a las piscinas naturales al otro lado de la orilla de la zona de recreo.


Y por ultimo aun sabiendo que no pertenece a La Codosera pero por estar próximo a la rivera del Gévora me ha parecido conveniente ponerlo. Es el molino del Suizo en el paraje de este mismo nombre perteneciente al límite municipal de Alburquerque.


Hay y hubo más molinos pero unos están en terrenos privados los cuales están vallados, otros han desaparecido y otros no son más que un montón de piedras entre maleza que ya no dicen nada.
Demos un toque de atención a las Administraciones para que al menos conserven los pocos que quedan en pie para que las próximas generaciones sepan como Vivian y trabajaban nuestros ancestros.

miércoles, 9 de junio de 2010

La apariciones de la Virgen de Chandavila.






La virgen de Chandavila y su santuario posiblemente sea el lugar mas visitado de toda la comarca y sus alrededores desde el año 1945 que fue cuando se aparecio. , solo hay que leer su libro de visitas para darse cuenta.



La imagen de la Virgen de los Dolores, el retablo mayor, dos altares situados en el interior del templo y numerosas imágenes, fueron donados por Jenaro Lázaro Gumiel. Escultor que vivió los últimos años de su vida en este pueblo, y está enterrado en el Santuario de Chandavila. Su obra se encuentra esparcida por todo el mundo, habiendo sido Premio Nacional de Escultura.



Su popularidad y debocion es cada vez mayor, para que sepais toda su historia en el canal de televisión Cuatro es su programa Cuarto Milenio, realizaron un reportaje muy interesante.


Espero que os guste.